Estás en mi zona, en cabezona

Me gusta que te vayas por las ramas, que me hables de tus ganas. Me gusta deslizarme entre tus alas, despertarme al borde de tu cama. Me gusta lo que haces, lo que ves, lo que tenés; no sé si me entendés, me gustás: desde el alma hasta los pies. Me gusta tu facilidad de fabricar felicidad, tu manera de cambiar mi realidad.