Como castigo pasarás la eternidad sin la llave del candado

Somos culpables de este amor escandaloso, que el fuego mismo de pasión alimentó, que en el remanso de la noche impostergable, nos avergüenza seguir sintiéndolo.
Poco a poco, fuimos volviéndonos l
ocosy es el vapor de nuestro amor que se embriagó con su licor y culpa al carnaval interminable, nos hizo confundir, irresponsables...
Si fuimos carne de mentira casquivana, que la imprudencia del rumor hoy desato, que descubiertos por la luz de la mañana nos castigaron la desidia y el dolor.